Mi perfil de Google Plus Ciencia Enfurecida: 24 maneras de reducir el consumo eléctrico en casa

miércoles, 2 de julio de 2014

24 maneras de reducir el consumo eléctrico en casa

Existen muchas maneras de ahorrar energía en casa para reducir tu cuenta de la luz o del gas y ayudar en la lucha contra la contaminación atmosférica y el calentamiento global. Aquí te presentamos hasta 24 formas de reducir el consumo eléctrico de tu casa:

1. Ahorra agua caliente


Hay muchas maneras de reducir el consumo de agua caliente:

  • Comprueba que no hay pérdidas de agua caliente por el mal estado de las tuberías del agua. 
  • Apaga el calentador de agua cuando no vayas a estar en casa durante largos periodos de tiempo como en vacaciones o viajes. No hay problema de volver a recuperar la temperatura, porque la mayoría de los calentadores pueden volver a alcanzarla en menos de dos horas. 
  • Dúchate durante menos tiempo o usa agua caliente, pero no a una temperatura excesiva. El agua tiene un elevado calor específico, es decir, se necesita mucha energía para aumentar en 1ºC su temperatura. El ahorro será grande aunque esté un poco más fría.


  • Cuando vayas a comprar un calentador de agua, busca el más eficiente. Aunque en un principio pueda ser más caro, el menor consumo va a hacer que a la larga sea más rentable.
  • Pon el lavavajillas en el modo ahorro para consumir menos energía y agua. Además, utilízalo totalmente cargado.

2. Desconecta tus dispositivos


  • Si hay algún dispositivo que no utilizas habitualmente, desconéctalo y evitarás un consumo innecesario de energía. Por ejemplo, si tienes en el sótano un frigorífico que no utilizas o un ordenador que utilizas poco, si lo desconectas ahorrarás energía y dinero.
  • También, desconecta los cargadores cuando no están siendo utilizados ya que consumen energía, aunque no estén cargando ningún dispositivo.
  • Utiliza ladrones eléctricos para conectar los dispositivos. Así, podrás apagar totalmente el televisor, la radio, el aparato de música, el DVD o cualquier otra cosa, ya que el consumo por "standby" es más elevado de lo que parece y totalmente innecesario.

3. ¡Cuidado con las luces!


No solamente se optimiza el uso de la luz cuando se apaga, sino que el proceso comienza desde su compra:

  • Intenta usar cortinas claras que permitan pasar la luz del exterior y no sea necesario encender ninguna luz. 
  • Enciende la luz cuando realmente es necesario. Seguro que alguna vez has encendido la luz por costumbre aunque realmente no la necesitaras.
  • Compra bombillas eficientes como las bombillas LED, que consumen menos energía y duran más tiempo que las tradicionales.
  • Utiliza paredes claras y coloca las luces en las esquinas para que la luz se refleje en ambas paredes.
  • Por supuesto, apaga las luces a la hora de salir de cualquier habitación o cuando ya haya suficiente iluminosidad.

4. Optimiza tus electrodomésticos


Los electrodomésticos son una fuente muy importante de consumo energético:

  • El frigorífico es uno de los electrodomésticos que más consumen. Para reducir al máximo su consumo energético, compra aquel que tenga mayor eficiencia eléctrica. Si no puedes/quieres cambiar tu frigorífico, comprueba que se cierra herméticamente y mantén limpio los ventiladores exteriores del frigorífico. También es importante no obturar la salida interior de aire frío y esperar a que la comida caliente pierda temperatura antes de meterla.
  • Utiliza el lavavajillas y hazlo a plena carga. Es mucho más eficiente el lavavajillas que lavar a mano, que puede llegar a ser hasta un 50% más caro.
  • Utiliza preferentemente el microondas que el horno. El horno tiene un mayor consumo energético que el microondas.
  • Si utilizas el horno, calienta el horno a la temperatura adecuada y, nada más alcanzarla, introduce la comida. Calentar una pizza normal puede llegar a costar 1-2 euros de energía.
  • En general, al comprar cualquier electrodoméstico, fíjate en el rendimiento energético para reducir al máximo la cantidad de energía utilizada y, a la larga, será mucho más rentable económicamente.

5. Aprende a refrigerar tu casa


Hay pequeños trucos que pueden ayudarte a refrigerar tu casa con un consumo energético menor:

  • Cierra las ventanas y puertas exteriores que den lugar a zonas calurosas como aquellas a las que incide el sol.
  • Abre las puertas interiores para favorecer que exista una corriente de aire en el interior de la casa.
  • Compra un aire acondicionado eficiente energéticamente y limpia los filtros cada dos meses.
  • Planta árboles que impidan la incidencia directa de la luz a tu casa. Tienen una gran capacidad de refrigeración, seguro que te habrás dado cuenta.
  • Coloca el aire acondicionado a una temperatura adecuada que te haga sentir bien y que no conlleve un gasto energético mayor. Si la temperatura seleccionada es muy baja, el consumo será mayor y la sensación podrá llegar a ser de frío. 
  • Aísla las paredes y el techo de tu casa. Si la casa es anterior al 1980, es muy probable que no tenga ningún tipo de aislamiento, lo que hace que haya grandes pérdidas de frío en verano y calor en invierno. Se considera que 1 euro invertido en aislamiento es hasta 10 euros de ahorro a medio plazo. Generalmente se emplea lana de roca.

¿Se te ocurren otros detalles para ahorrar el consumo eléctrico de tu casa? Déjalos en un comentario y ayudaremos al bolsillo de más gente y al planeta.

¡Gracias por compartir!

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